
Antes de renovar el equipo de lavado: las dudas que conviene resolver
Antes de comprar otro equipo, vale la pena resolver algunas de las preguntas que suelen aparecer cuando el anterior empieza a fallar
¿Conviene seguir reparando la máquina que ya tenes o llegó el momento de cambiarla? La respuesta rara vez depende de una sola falla. La antigüedad, el costo del arreglo, el consumo, la capacidad y hasta las condiciones de instalación pueden cambiar bastante la decisión.
Antes de comprar otro equipo, vale la pena resolver algunas de las preguntas que suelen aparecer cuando el anterior empieza a fallar.
Una falla aislada no significa necesariamente que haya que reemplazar el equipo por un nuevo lavarropas Samsung o de cualquier otra marca. Una bomba de desagote, una manguera deteriorada o incluso algunas piezas del sistema de cierre pueden tener una reparación razonable, especialmente cuando el equipo todavía tiene pocos años de uso y se encuentra en buenas condiciones generales.
La situación cambia cuando las averías comienzan a repetirse. Si después de una reparación aparece un problema con el motor, la placa electrónica, los rodamientos o el tambor, seguir acumulando arreglos puede dejar de tener sentido económico.