
El increíble impacto que tiene el entrenamiento regular en el descanso diario
Hay diferentes formas de lograr un sueño reparador. El deporte puede ser una solución. Eso sí: no vale salir a pasear, hay que sudar.
Muchas personas que padecen insomnio o no pueden tener un buen descanso recurren a alguna pastilla para conciliar el sueño, pero un nuevo estudio destacó que hay una mejor manera de poder lograr dormir bien y para eso vamos a necesitar unas buenas zapatillas de deporte.
En lugar de anestesiarlo, el cuerpo nos pide a gritos que lo movamos: un reciente estudio de la Universidad de Nicosia en Chipre y de la de Tesalia en Grecia destaca que la calidad del descanso mejora hasta un 20% si nos movemos. Sobre todo, si sufrimos insomnio.
Ese mismo trabajo advierte que no sirve solo caminar sino que la fórmula para dormir bien es el ejercicio combinado de cardio (correr o caminar rápido), fuerza (con pesas, bandas o máquinas) y yoga o estiramientos.

Cansarse un poco ayuda
Gema Atienza, especialista en crononutrición y deporte de la clínica Neogenia en Madrid, destaca que el ejercicio contribuye a dormir mejor a través de varios mecanismos. “Favorece una fatiga física saludable y reduce los síntomas de ansiedad y depresión, modulando hormonas clave del descanso, como la melatonina y el cortisol", sostiene.
Además, mejora la salud cardiovascular, el control metabólico y puede favorecer la pérdida de peso, factores que influyen de forma directa en la calidad del sueño. “Si tenemos estrés, lo notamos especialmente, porque moverse lo reduce y modula la secreción de cortisol, añade. De hecho, no dormir bien se relaciona con alteraciones relacionadas con la función cognitiva y el sistema nervioso central.
¿Aeróbico o fuerza?
De todos los tipos de ejercicio, el que más demostró ser válido es el de tipo aeróbico y, en concreto, de intensidad moderada. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar, sobre todo cuando hay baja masa muscular, al mejorar la composición corporal y el bienestar general, señaló.
Los ejercicios mente-cuerpo como el yoga y el taichí también son eficaces en pacientes con insomnio. “Sobre todo, cuando la causa es el estrés y la tensión muscular”, explica la experta en crononutrición y deporte.

El entrenamiento de fuerza, una buena opción. (Foto: Adobe Stock)
En cuanto a la frecuencia, la evidencia científica habla de tres veces por semana, con sesiones de 30 a 45 minutos. y, como sugiere un informe publicado en European Journal of Applied Physiology, la clave está en la constancia y en mantener una práctica regular, porque el sueño responde mejor a un hábito estable que a esfuerzos puntuales.
Si el entrenamiento se combina con exposición a la luz solar, mejor. En cuanto a la hora, puede ser por la mañana o por la tarde, pero lo más prudente, es terminar al menos dos horas antes de acostarse, sobre todo si se trata de entrenamientos intensos.