
Mientras EE.UU. frena a los bancos, en Argentina las tarjetas cobran casi 200% anual
Una decisión política en Norteamérica sacudió al sistema financiero y reabrió la discusión local: financiar consumos con plásticos sigue siendo un dolor de cabeza para las familias.
Mientras en Estados Unidos el debate gira en torno a cómo limitar los abusos del sistema financiero, en Argentina las tarjetas de crédito siguen siendo una trampa para miles de familias.
El último domingo, Trump sorprendió con una decisión poco habitual para la economía norteamericana: puso un tope del 10% anual a las tasas de interés de las tarjetas de crédito, por un plazo de un año. En términos concretos, implica bajar el costo del financiamiento desde niveles del 28% o 29% anual a casi un tercio de eso.
La reacción fue inmediata. Las acciones bancarias cayeron en Wall Street y varias entidades advirtieron que la regulación tendrá costos para el sistema financiero. Aun así, el exmandatario defendió la medida con dureza:
"Sepan que no permitiremos más que el pueblo estadounidense sea exprimido por las compañías de tarjetas de crédito".
Según Trump, los intereses del sector llegaron al "20%, 30% o incluso más", una situación que, dijo, se descontroló durante la gestión de Joe Biden.
Argentina: pagar el mínimo, una condena
Del otro lado del continente, la realidad es muy distinta. En Argentina, las tasas de las tarjetas están en máximos históricos y muy lejos de cualquier alivio.
Hoy, refinanciar el saldo pagando solo el mínimo tiene un Costo Financiero Total promedio del 196,7% anual. En números simples:
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Es 6,5 veces la inflación de 2025.
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Y 10 veces más que la inflación proyectada por el Gobierno para 2026.
Un financista fue directo al describir el problema:
"Con un CFT del 196,7%, una deuda de $1.000 con la tarjeta te genera casi $100 de interés por mes. Si se paga solo el mínimo, la deuda se vuelve prácticamente perpetua".
Esto explica por qué cada vez más familias no logran salir del endeudamiento y por qué la morosidad en préstamos personales ya ronda el 10% en algunos bancos grandes.
¿Puede bajar algo el costo?
En la City creen que las tasas solo van a aflojar si la inflación vuelve a bajar con fuerza, algo que no ocurrió en el último semestre. El ritmo mensual cercano al 2% aparece como un piso difícil de romper y todo dependerá del dólar y de la acumulación de reservas.
Para tener referencia:
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Hace 3 o 4 meses, las tasas de tarjetas estaban entre 114% y 117% anual.
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A comienzos de 2025, rondaban el 105% al 110%, según el banco.
Aunque hubo algo de calma cambiaria, el crédito al consumo sigue en retroceso y el nivel de gasto continúa muy moderado.