Sociedad

Se alquila para no hacer nada: el extraño trabajo de un hombre con el que gana millones

Tiene 41 años, vive en Japón y encontró una forma inesperada de ganarse la vida. Cobra por acompañar personas sin hablar, opinar ni intervenir, y su historia se volvió viral en todo el mundo.

Shoji Morimoto tenía 41 años cuando tomó una decisión que a muchos les parecería absurda. Después de pasar por empleos tradicionales en Japón, entendió que no encajaba en lo que se esperaba de él.

No era bueno dando consejos. Tampoco resolviendo problemas ajenos ni siendo "productivo" bajo las reglas clásicas del trabajo. Pero había algo que sí sabía hacer: estar presente.

Sin juzgar.
Sin opinar.
Sin intervenir.

El servicio más raro (y buscado): acompañar en silencio

Con esa idea creó un servicio insólito: se alquila para no hacer nada.
Las personas pueden contratarlo simplemente para que las acompañe.

¿En qué consiste?

  • Sentarse en silencio

  • Caminar juntos

  • Comer sin hablar

  • Esperar un tren

  • Acompañar en un momento triste o importante

Todo con una sola regla: no hacer preguntas incómodas ni intentar arreglar nada.

 

 

 

Por qué miles de personas lo llaman

El servicio empezó a funcionar rápido. Muy rápido.
Miles de personas comenzaron a contratarlo:

  • Gente que se siente sola

  • Personas atravesando separaciones

  • Momentos de duelo

  • Decisiones difíciles

No buscaban respuestas. Buscaban presencia.

En una sociedad donde todo exige rendimiento, Morimoto ofreció algo distinto: compartir el tiempo sin expectativas.

Vivir de algo que nadie valora (hasta que lo necesita)

Hoy, Shoji Morimoto vive de algo que el mundo suele subestimar: acompañar sin intentar cambiar nada. Su historia se volvió viral porque toca una fibra profunda.

No siempre hace falta hablar, aconsejar o solucionar. A veces, estar ahí alcanza. Y eso, incluso, puede convertirse en un trabajo.

Volver arriba