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Irregularidad y malestar: la denuncia de varios inquilinos en Salta

La práctica, que no cuenta con sustento legal, genera malestar, temor a represalias y roza la extorsión.

Aunque el mercado inmobiliario en Salta atraviesa un proceso de reordenamiento -con el 90% de los alquileres pactados en pesos y una oferta creciente de departamentos y casas disponibles-, una problemática no regulada y cada vez más frecuente genera preocupación entre inquilinos: la exigencia de pagos exclusivamente en efectivo, aun cuando los contratos no lo estipulan.

La denuncia comenzó a multiplicarse en redes sociales, grupos de inquilinos y consultas a inmobiliarias. El reclamo central es el mismo: propietarios que rechazan transferencias bancarias y obligan a entregar el dinero en mano todos los meses, lo que quita transparencia a la operación e impide obtener comprobantes formales, en ocasiones.

Una práctica que roza la extorsión

Según testimonios recopilados para este medio, los inquilinos aseguran que la negativa a aceptar pagos electrónicos se acompaña, en muchos casos, de advertencias veladas. "Si no traés efectivo, no te recibo el alquiler", "Si me transferís, te rescindo", o "No quiero el banco metido en mis cosas", son algunas de las frases que, según relatan, se repiten entre los propietarios que aplican esta modalidad.

La situación genera un fuerte malestar porque los inquilinos quedan condicionados: pagar en efectivo o exponerse a perder la vivienda. Sobre todo en un contexto donde la oferta creció, pero la competencia por los alquileres mejor ubicados sigue siendo alta.

 

Irregularidad y malestar: la denuncia de varios inquilinos en Salta

Especialistas del sector afirman que esta práctica carece de sustento legal. Si bien el contrato puede establecer una forma de pago específica, obligar al inquilino a entregar sumas importantes en efectivo sin ofrecer alternativas formales puede configurar una irregularidad que, en casos extremos, roza la extorsión.

Un mercado más estable, pero con deudas pendientes

Los datos aportados por Juan Martín Biella, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, muestran un escenario general mucho más ordenado, según informó a ElTribuno:

  • más del 90% de los alquileres se pacta en pesos y ya no en dólares;

  • existe mayor previsibilidad;

  • los valores, medidos frente a la inflación, bajaron en términos reales;

  • la oferta de viviendas se recuperó ampliamente.

Sin embargo, este ordenamiento estructural convive con prácticas informales que contradicen las recomendaciones del propio sector. Para Biella, la transparencia y previsibilidad "son claves para que propietarios e inquilinos puedan planificar", pero las exigencias de pagos en efectivo van en sentido contrario.

Irregularidad y malestar: la denuncia de varios inquilinos en Salta

Por qué los propietarios exigen efectivo

Si bien los dueños que aplican esta modalidad no lo reconocen públicamente, en el ambiente inmobiliario se señalan algunas motivaciones:

  • evitar registrar ingresos ante la AFIP;

  • no dejar rastro del cobro del alquiler;

  • manejar dinero en efectivo sin intermediación bancaria;

  • impedir que el inquilino cuente con comprobantes útiles para eventuales reclamos.

Para los inquilinos, estas condiciones los dejan en una posición de vulnerabilidad: sin recibos formales, sin comprobantes bancarios y sin medios para acreditar pagos, lo que dificulta cualquier reclamo futuro.

Mientras tanto, los inquilinos reclaman que la modernización del mercado inmobiliario -con valores más previsibles, oferta estable y contratos mayoritariamente en pesos- también incluya reglas claras en los mecanismos de pago.

 

Hoy, en Salta, la irregularidad persiste y la exigencia de abonar exclusivamente en efectivo se vuelve una carga que no solo incomoda, sino que deja a miles de inquilinos atrapados en una práctica que carece de transparencia y, en numerosos casos, se acerca peligrosamente a la extorsión.

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